Guía para sobrevivir a un adolescente: el libro que escribe toda la clase

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Reto · Unidad 3 · 2º ESO

¡Hola! Si has llegado hasta aquí, significa que estás a punto de empezar el último gran reto de NeuroEduca.

Y te voy a decir una cosa que yo no entendí hasta que terminé el curso.

Al principio pensé que este trabajo consistía en preparar una exposición para el profesor o la profesora.

Me equivoqué.

Después descubrí que el verdadero reto era mucho más interesante.

¿Prefieres leerlo? Lo tienes justo debajo.

Antes de empezar… déjame darte una pista

Los primeros días de este reto yo pensaba que cada grupo hacía su trabajo por su cuenta.

Pues no. Toda la clase escribe un solo libro, y cada grupo se encarga de un capítulo.

Parece un detalle y lo cambia todo. En cuanto lo pillas dejas de preguntarte «¿cómo hago mi parte?» y empiezas a preguntarte «¿cómo encaja mi capítulo con el de al lado?». Nosotras cambiamos el título dos veces solo por eso.

Y el objetivo tampoco es escribir el capítulo más bonito. Es que alguien que no te conoce de nada lo lea y entienda un poco mejor a su hijo adolescente. Escribe pensando en esa persona.

En una frase

La Guía para Entender el Cerebro Adolescente es un único libro escrito por toda la clase: cada grupo redacta uno de los siete capítulos siguiendo la misma estructura —una situación cotidiana, qué ocurre en el cerebro, ejemplos, recomendaciones y una idea clave— para que el conjunto parezca escrito por un solo equipo.

Íbamos a explicar a los adultos algo que muchas veces ellos no consiguen entender: cómo es realmente un cerebro adolescente.

Porque seguro que alguna vez has pensado:

«No me entienden.»

Pues ahora tendrás la oportunidad de explicarlo tú.

Pero utilizando la neurociencia.

No vais a hacer varios trabajos.

Vais a escribir un solo libro.

Este reto solo tiene sentido si todo el grupo colabora.

La clase construirá una única Guía de Supervivencia para Entender el Cerebro Adolescente. Cada grupo elaborará un capítulo diferente y, cuando todos estén terminados, se unirán para formar un único manual.

Eso significa que ningún capítulo puede faltar.

Igual que un libro no estaría completo si le arrancáramos un capítulo, vuestra guía tampoco lo estará si un grupo no hace bien su parte.

No sois grupos que compiten. sois el equipo editorial del mismo libro.

Siete capítulos numerados en fila formando un único libro.
Cada grupo escribe uno. Si falta un capítulo, el libro queda incompleto.

Lo primero: descubre qué capítulo os ha tocado

Cada grupo trabajará un único tema. El profesor o la profesora podrá asignarlo o sortearlo para que todos los contenidos de la unidad estén representados y no haya repeticiones.

Los capítulos serán los siguientes:

Capítulo 1. ¿Quién soy? Cómo el cerebro construye la identidad.

Capítulo 2. El cerebro social. ¿Por qué importa tanto la opinión de los demás?

Capítulo 3. Vergüenza, miedo y autoestima.

Capítulo 4. Comparación social, pantallas y redes sociales.

Capítulo 5. Los amigos también ayudan a construir tu cerebro.

Capítulo 6. Necesito independencia… pero también a mi familia.

Capítulo 7. ¿Por qué discutimos tanto? El cerebro y la comunicación.

Cada grupo se convertirá en especialista de uno de estos temas. Al finalizar las exposiciones, todo el grupo habrá aprendido también el resto de los capítulos gracias al trabajo de vuestros compañeros.

Todos los capítulos deben parecer escritos por el mismo equipo

Aunque cada grupo escriba una parte distinta, la guía debe dar la sensación de que la ha redactado una única clase.

Por eso todos los capítulos seguirán la misma estructura.

Comenzad planteando una pregunta o una situación cotidiana que cualquier adolescente o cualquier familia haya vivido alguna vez. Después explicad qué ocurre realmente en el cerebro utilizando los conceptos trabajados en la unidad. Añadid uno o dos ejemplos cercanos que ayuden a entender la explicación y terminad proponiendo algunas recomendaciones prácticas para las familias o para los propios adolescentes.

Por último, cerrad vuestro capítulo con una idea clave para recordar, una frase breve que resuma el mensaje más importante.

Cada persona del grupo tiene una misión

Un buen equipo no consiste en repartir el trabajo y volver a juntarse el día antes de entregarlo.

Consiste en construir algo juntos.

Por eso os recomiendo que desde el primer día decidáis quién coordinará el grupo, quién buscará y comprobará la información, quién diseñará el capítulo, quién preparará la exposición y quién revisará que todo tenga un mismo estilo.

Eso sí.

Al final, todo el grupo debe conocer perfectamente el capítulo completo.

No basta con saber únicamente la parte que ha preparado cada uno.

¿cómo debe ser el capítulo?

Podéis elegir el formato que prefiráis.

Si optáis por un producto físico, elaborad un pequeño dossier o cuaderno encuadernado, con una presentación cuidada, ilustraciones propias o seleccionadas con criterio y una organización clara que invite a seguir leyendo.

Si preferís un formato digital, podéis utilizar Google Sites, Canva, Genially, PowerPoint o cualquier otra herramienta similar.

Lo importante no es la aplicación que utilicéis.

Lo importante es que cualquier persona pueda leer vuestro capítulo y entenderlo sin necesidad de haber estudiado neurociencia.

El mismo capítulo en dossier de papel y en sitio digital.
Cambia el soporte, no lo que se evalúa.

La exposición también es parte del aprendizaje

Cuando terminéis el capítulo, tendréis que compartirlo con los demás.

Puede ser con las familias, con otra clase o con vuestros propios compañeros, según decida vuestro profesor.

No intentéis memorizar un discurso.

Intentad comprender tan bien el tema que podáis explicarlo con vuestras propias palabras.

Si al terminar vuestra exposición alguien piensa:

«Ahora entiendo mucho mejor por qué ocurre esto en un adolescente.»

…habréis conseguido vuestro objetivo.

¿cómo se evaluará?

La evaluación tendrá en cuenta tanto el producto como la exposición.

Se valorará el rigor científico, la claridad de las explicaciones, la organización del capítulo, la calidad de los ejemplos, el trabajo cooperativo, el diseño del producto y vuestra capacidad para comunicar lo aprendido.

La mejor manera de obtener una buena calificación no es hacer el capítulo más llamativo. es conseguir que quien lo lea comprenda mejor el cerebro adolescente.

Un último consejo

Hace unos meses probablemente palabras como amígdala, corteza prefrontal, dopamina, plasticidad cerebral o cerebro social te parecían difíciles.

Ahora eres tú quien va a utilizarlas para ayudar a otras personas.

Y eso significa que ha ocurrido algo muy importante.

Ya no estás estudiando solamente para aprobar.

Estás aprendiendo a utilizar el conocimiento para mejorar la vida de los demás.

Quizá ese sea el verdadero objetivo de NeuroEduca.

¿necesitas una última pista?

Si has leído las entradas de las unidades anteriores, ya sabes cuál va a ser mi consejo.

SÍ… OTRA VEZ.

Antes de escribir una sola palabra, abre la rúbrica y la plantilla del capítulo.

Después reúne a tu grupo, repartid las primeras responsabilidades y empezad a construir vuestro capítulo.

Cuando todos terminéis el vuestro, descubriréis algo muy bonito.

Ningún grupo habrá hecho «el mejor trabajo». Entre todo el grupo habrá escrito un libro que ninguno habría podido crear por separado.

Preguntas frecuentes

¿Qué capítulos tiene la guía?

Siete: cómo el cerebro construye la identidad, el cerebro social, vergüenza y autoestima, comparación social y redes, los amigos, independencia y familia, y por qué discutimos. Cada grupo se especializa en uno y aprende el resto escuchando a los demás.

¿Qué estructura debe seguir cada capítulo?

La misma para todos: empezar por una pregunta o situación cotidiana reconocible, explicar qué ocurre en el cerebro con los conceptos de la unidad, añadir uno o dos ejemplos cercanos, proponer recomendaciones prácticas y cerrar con una idea clave breve.

¿En papel o en digital?

Como prefiera cada grupo: un dossier encuadernado o un sitio hecho con Google Sites, Canva, Genially o similar. Lo que se evalúa es lo mismo en los dos casos: el rigor, la claridad, los ejemplos y que cualquiera lo entienda sin haber estudiado neurociencia.

Los cuatro retos de 2º de ESO

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